Un paseo por la Bahía de Cádiz: El genio de sus fiestas, la cultura del sur y sus monumentos

Cádiz como una poesía, ya lo decía Alberti, por sus verdes orillas se alza orgullosa la Tacita de Plata desde el mar de su Caleta, adentrándose por la sierra de los blancos pueblos hasta el interior de la tierra del vino y del caballo jerezano, donde la fiesta luce orgullosa en el calendario andaluz como si siempre hubiera algo por lo que brindar, es entonces cuando cobran protagonismo las fiestas de toda la vida.

Conocida es la fiesta tradicional del toro y la Vendimia en el Puerto de Santa María o la Feria de San Antonio en Chiclana, y que poco a poco dejan paso a la Semana Santa de Chipiona, de Rota, de la Isla de Camarón o de Barbate, a los Carnavales de Don Manuel de Falla y hasta a la última feria del rincón más oculto de la geografía gaditana que siempre se presta como la perfecta excusa para dar rienda suelta al cante, al baile y las palmas.

Sin ir más lejos, la Feria del Caballo celebrada cada primavera en Jerez de la Frontera, una ciudad con un embrujo y encanto único, es una de esas fechas señaladas en rojo donde se dan cita alrededor de 250 casetas que compiten en distintos concursos en los que se premia a la mejor tapa y decoración.

Nacida en 1955 de manos de Álvaro Domecq, y fruto del floreciente comercio equino de la época, la Feria del Caballo es, tras la Semana Santa y los Carnavales, el evento más esperado en la provincia, y al que el propio poeta gaditano, José María Pemán, definía con su particular visión en su poema Feria de Abril de Jerez «¡Rumbo y elegancia de esta raza vieja que gasta diez duros en vino y almejas vendiendo una cosa que no vale tres!».

La arena, el mar, su brisa y las olas de la Caleta que como plata quieta rompen a orillas de la Tacita gaditana, como aquellas Habaneras de Cádiz a las que en 1984 el cantautor granadino hijo predilecto de Andalucía, Carlos Cano, puso música y corazón, dan la bienvenida a propios y extraños a esta ciudad con genio e historia, casi hundida en un caprichoso mediterráneo, orgullosa de su gran Trofeo Carranza.

Son miles de turistas los que acuden cada agosto al ya tradicional Trofeo Carranza de Cádiz, donde se baten los mejores equipos de fútbol del momento durante un fin de semana, y en el que los gaditanos más gaditanos del barrio de la Viña aún relatan orgullosos a sus nietos cómo contemplaron con sus propios ojos en el Carranza a míticos jugadores como Gento, Puskas, Eusebio o Di Stéfano, mientras en la actualidad cientos de miles de osados, los más jóvenes sobre todo, clavan sus barbacoas en la playa de La Victoria, tras la gran final del trofeo Carranza, recogiendo el testigo de generaciones pasadas y compartiendo, entre cielo y arena, la más típica gastronomía gaditana durante toda una noche hasta un nuevo amanecer en la Bahía gaditana.

 

La ruta de los pueblos blancos

Las fiestas, los trofeos y las celebraciones gaditanas no sólo entienden de grandes ferias y aglomeraciones nocturnas en la playa, en la provincia de Cádiz son realmente los pequeños pueblos blancos los que se encargan de defender ese encanto por lo rural, por las tradiciones ancestrales y no tan ancestrales.

Son pueblos como Puerto Real, Olvera, Sanlúcar de Barrameda o Benamahoma propios de la Ruta de los Pueblos Blancos, que ofrecen con sus variopintas fiestas una original y pintoresca visión de la provincia gaditana.

Ejemplo de ello son las Fiestas de Moros y Cristianos del pueblo de Benamahoma, uno de los pocos rincones de la Andalucía Occidental que puede presumir de estas fiestas en peligro de extinción, y en las que el mismísimo Rodrigo Díaz de Vivar, el Cid Campeador, hubiera querido participar junto a su inseparable caballo ‘Babieca’.

Pero si de algo puede presumir la provincia de Cádiz, es precisamente de sus famosos caballos, originarios del legendario Pegaso y domados por los íberos, que hacen del caballo andaluz una de las mejores razas del mundo.

Aún hoy podemos disfrutar de estos nobles equinos en Sanlúcar de Barrameda, con las tradicionales carreras de caballos en la playa, todo un espectáculo veraniego en un insólito marco, un hipódromo lineal, en el que se funde la belleza de este elegante animal con las puestas de sol de la eterna playa sanluqueña.

 

Cultura del Sur

La provincia de Cádiz no es sólo un lugar ideal para disfrutar de unas vacaciones o de sus ferias y festejos, la Bahía gaditana esconde un tesoro mucho mayor, su cultura.

Fecha ineludible en la cultura gaditana, en primavera, es el prestigioso Festival de Jerez, que ofrece a los asistentes uno de los productos más carismáticos de la tierra: el flamenco, en una arriesgada apuesta por la danza española, buscando la evolución y originalidad, una modernización necesaria, que marca tendencias y que convierte a este Festival en auténtica referencia entre los eventos de este tipo en el resto del mundo.

No todo es flamenco en la cultura sureña, grandes personalidades como el escritor José María Pemán, autor de una letra no oficial del himno nacional español, ahora que tanto se habla, dan prueba de ello, ya que en su honor se construyó el teatro José María Pemán en Cádiz, de uso casi exclusivo veraniego, y cuya programación hace las delicias de grandes y pequeños.

Pero si el teatro y la danza son protagonistas de la cultura gaditana, no lo es menos la música, prueba de ello es el Festival de Música Española que se celebra anualmente en Cádiz, y que sirve de lugar de encuentro donde los principales artistas de la provincia fomentan la creación de la música nacional, mientras los acordes de Mozart, Manuel de Falla o la mismísima sonata para guitarra Vientecillo de primavera del gran compositor sevillano Manuel Castillo, inundan el Festival.

 

Monumentos con historia

La larga historia de la provincia hace posible encontrar grandes monumentos, iglesias, edificios, museos y restos arqueológicos con facilidad.

Conocidas son las Cuevas del Moro en Tarifa, que esconden un auténtico patrimonio cultural en sus más de 180 cuevas con representaciones prehistóricas de 20.000 años de antigüedad, incluso más antiguas que las pinturas rupestres de la Cueva de Altamira. Igualmente conocidas son las ruinas romanas de Baelo Claudia y la Necrópolis de los Algarbes.

Mención especial merece el Museo de Cádiz, donde los majestuosos rostros de los sarcófagos fenicios, a la entrada, nos recuerdan que Cádiz es una ciudad trimilenaria en la que fenicios, romanos, visigodos y musulmanes dejaron su imborrable impronta.

 

De Bahía a Bahía cabe una provincia entera

El Puerto de Santa María. Ubicada junto a la desembocadura del río Guadalete, buena parte de su suelo pertenece al Parque Natural Bahía de Cádiz, esta localidad se caracteriza principalmente por su gran atractivo turístico, destino elegido por muchos extranjeros enamorados de sus playas de arena fina y agua cristalina, como las de Fuentebravía, La Calita, Santa Catalina y Valdelagrana.

Sanlúcar de Barrameda. Con un paradisiaco entorno frente al Parque Nacional de Doñana, el término de Sanlúcar estuvo habitado en la Antigüedad por pueblos tartésicos y, en la actualidad, es una de las localidades más visitadas por los turistas que buscan en sus playas el mejor rincón para sus vacaciones, mientras degustan la gastronomía sanluqueña con sus famosos langostinos y la manzanilla de la tierra. Tras la caída de la tarde la ciudad se viste de flamenco al compás que marcan sus legendarios caballos al galope por sus doradas playas.

Algeciras. Bañada por el Mediterráneo y el océano Atlántico, frente al Peñón de Gibraltar y en las estribaciones de Sierra Luna y Algarrobo, Algeciras constituye el núcleo industrial más importante de Andalucía, y su puerto el más relevante de España. La isla verde, así llamada por los primeros musulmanes llegados a la península, cuenta con tres de las mejores playas del sur, el Chinarral, el Rinconcillo y Getares, así como de una rica gastronomía que hace las delicias de los turistas junto a un privilegiado clima con inviernos suaves y veranos de ensueño.

Chiclana. Situada a 20 kilómetros de la capital de la provincia, Chiclana se encuentra en plena bahía gaditana y es uno de los centros turísticos más importantes de la Costa de la Luz con miles de plazas hoteleras. Cuenta además con el castillo del islote de Sancti Petri, visitado en 1930 por Manuel de Falla en busca de inspiración para su música, y al que acuden en la actualidad todo tipo de turistas interesados por la historia de este castillo-fortaleza construido en el siglo XVII y al que sólo se puede acceder en barco. Además, entre sus atractivos turísticos hay que añadir la playa de La Barrosa, ocho kilómetros de finísimas arenas, con un paseo marítimo que cuenta con todos los servicios necesarios para el ocio y el descanso.

2 comentarios para “Un paseo por la Bahía de Cádiz: El genio de sus fiestas, la cultura del sur y sus monumentos”

  1. cangazeiro Dice:

    Y vaya fiestas que tiene la ‘joía’ de Cádiz, no tiene nada que envidiarle a Sevilla…

  2. Andrés Cruz Dice:

    Sin duda, las fiestas gaditanas son de lo mejorcito ;)

    Mucho fino, mucha manzanilla y mucha gaditana guapa.

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